El Gobierno de Donald Trump propuso aumentar el presupuesto de defensa de EE.UU. para este año en $30,000 millones, con una mayor dotación para operaciones contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI).
Este aumento, que enmienda las cuentas del año fiscal en marcha, dota con $24,900 millones adicionales al Pentágono, que ya contaba con $551,000 millones, para acelerar las capacidades de respuesta rápida en conflictos y aumentar la dotaciones para programas de armamento.
Entre los programas prioritarios estarían el del caza F-35, que el Gobierno de Trump ha conseguido negociar para lograr menores precios por unidad con la constructora Lockheed Martin, y los de desarrollo de drones.
Además, la propuesta aumenta la dotación para contingencias (un apartado nacido durante las guerras de Afganistán e Irak y que parecía condenado a desaparecer) en $5,100 millones, hasta superar los $70,000 millones.
El objetivo de este último aumento, según la Casa Blanca, es acelerar la ofensiva contra el EI en Irak y Siria, para avanzar en las operaciones de entrenamiento y contraterrorismo en Afganistán.
"Esta solicitud permitirá al Departamento de Defensa perseguir una estrategia integral para acabar con la amenaza que supone el EI para los Estados Unidos", indicó Trump en una carta enviada al presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan.
Este aumento de emergencia para las cuentas del Pentágono se da antes de que el Congreso deba decidir si acepta la propuesta presupuestaria del presidente para 2018, que eleva en un 10% el presupuesto de defensa hasta los $639,000 millones, lo que pone fin a las contracciones presupuestarias aplicadas a la agencia federal mejor dotada económicamente del Gobierno estadounidense.
Nueva York en peligro
Nueva York criticó con dureza el plan presupuestario del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y advirtió que los recortes dañarán directamente la lucha antiterrorista en la ciudad.
El jefe de la Policía neoyorquina, James O'Neill, aseguró en una conferencia de prensa que la propuesta de Trump quitaría prácticamente toda la financiación federal a su Departamento (NYPD), incluidos unos 110 millones que recibe para la lucha contra el terrorismo.
"Esta financiación es fundamental", subrayó O'Neill, que insistió en que ese dinero es "clave para mantener a todo el mundo a salvo".
El jefe del NYPD recordó que Nueva York es el objetivo terrorista número uno en Estados Unidos y recalcó que recortar fondos hará a la ciudad menos segura.
Según O'Neill, la propuesta de Trump quitaría millones de dólares que las autoridades federales dan a ciudades del país para trabajar contra el terrorismo, una amenaza que es precisamente una de las prioridades para la actual Casa Blanca.
Preocupación
El alcalde de la Gran Manzana, el demócrata Bill de Blasio, también se mostró totalmente opuesto al plan presupuestario de Trump, en línea con el mensaje expresado por varios líderes de su partido.
"Esto hará a los neoyorquinos menos seguros, les dificultará lograr vivienda asequible, dañará a nuestras escuelas, dañará nuestros hospitales...", dijo De Blasio.
El alcalde de Nueva York aseguró que la propuesta de Trump se va a encontrar con "una enorme resistencia" en todo el país.
El plan presupuestario del presidente para el año fiscal 2018 propone masivos recortes en artes, medioambiente y ayuda internacional, a cambio de pronunciados aumentos en defensa y seguridad nacional.
