Un grupo de investigadores de Turquía y Rusia buscaba pistas ayer, martes, sobre el asesinato del embajador ruso en Turquía, ocurrido enfrente de asombrados asistentes a una exposición de fotos en Ankara.
Dieciocho investigadores y funcionarios de Relaciones Exteriores de Rusia llegaron a Turquía y comenzaron a inspeccionar la galería de arte donde Andrei Karlov fue asesinado a tiros.
Para la investigación turco-rusa es primordial saber si Mevlut Mert Altintas, integrante de la policía antimotines de Ankara, planeó el ataque solo o no.
Un funcionario del Gobierno turco, quien habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado para divulgar detalles a la prensa, dijo que era poco probable que el agresor haya actuado solo.
El funcionario dijo que el crimen tenía las características de un "acto completamente profesional, no de un solo hombre".
Hasta ahora, las autoridades han detenido solo a personas cercanas al atacante como parte de su investigación: los padres y la hermana de Altintas, otros tres parientes y la persona con quien compartía vivienda en Ankara.
Estados Unidos
El presidente electo Donald Trump se anticipó ayer a los investigadores al afirmar que la violencia en Turquía y Alemania se debía al terrorismo islámico y prometió erradicar las redes re gionales y globales de los extremistas.
Las autoridades en ambos países seguían investigando los atentados cuando Trump difundió dos comunicados condenando los sucesos.
Para Trump, estos terroristas y sus redes regionales y globales "deben ser erradicadas de la faz de la Tierra" y prometió hacerlo con "todos los socios amantes de la libertad".
Distinción
El Gobierno turco aseguró que la calle donde se encuentra la Embajada rusa en Ankara recibirá el nombre del diplomático asesinado por Altintas. El cadáver del embajador ruso fue repatriado ayer a Moscú, en acto oficial.
