A finales de noviembre la revista Nature publicó una investigación de un grupo de científicos españoles que descubrió cómo una estrella induce a otra a la muerte, en un “asesinato estelar”.
El hecho transcurrió en algo más de media hora y a consecuencia de esto se origina un agujero negro con una masa algo mayor que la del Sol y un diámetro de unos 20 kilómetros.
En el mismo evento se encontró una explicación plausible al enigma que propone la “Erupción de Navidad”, una erupción de rayos gamma (GRB, por sus siglas en inglés) de más de media hora de duración, que sucedió el 25 de diciembre de 2010.