La Policía holandesa descartó este martes que el principal sospechoso del tiroteo de Utrecht tenga una relación familiar con alguna de sus víctimas y subrayó la posibilidad de que cometiera un ataque terrorista, tras localizar una nota en el autoen el que se fugó el presunto atacante.
El Servicio de la Fiscalía (OM) aseguró que "toma en cuenta muy seriamente" que el atacante de Utrecht tuviera "un motivo terrorista", especialmente después de estudiar, entre otras pistas, una nota que se encontró en el auto que robó Gökmen Tanis, turco de 37 años, para escapar del lugar del tiroteo. Medios de comunicación turcos, que citaban fuentes familiares, habían apuntado ayer que el sospechoso actuó movido por "asuntos familiares" y disparó primero a una pariente y luego a quienes se acercaron a socorrer a la víctima.VEA TAMBIÉN Condenan a más de 70 años de cárcel a expediatra por abusar de 31 menores
Algunos testigos del tiroteo y amigos de Tanis explicaron que el detenido tenía "épocas inestables, con un perfil más de psicópata que de un terrorista" porque a veces "iba dando lecciones a las mujeres en la calle sobre su forma de vestir" pero, al mismo tiempo, "aparecía ebrio" por la conocida Kanaalstraat, donde se reunía con sus amigos.Aunque todavía la Fiscalía no ha sacado conclusiones claras sobre los motivos detrás del ataque, ni ha descartado ninguna hipótesis, sí aseguró que Tanis pasará a disposición judicial antes del próximo viernes por la mañana.
En cuanto a las tres víctimas mortales, la Fiscalía ha detallado que se trata de una mujer de 19 años, residente en Vianen, y dos hombres de 28 y 49 años, de Utrecht.VEA TAMBIÉN Agencias de seguridad deben modificar la vigilancia de grupos extremistas
Los tres heridos de gravedad, que aún se encuentran ingresados en el hospital, son un joven de 20 años de Utrecht, un anciano de 74 de De Meern y un chico de 20 años de Nieuwegein. Cientos de personas en Utrecht se han acercado al lugar del ataque, en la plaza del 24 de Octubre, en la zona oeste de Utrecht, para dejar flores y mostrar su conmoción con lo ocurrido, entre ellos la policía, los bomberos, miembros del Gobierno y, sobre todo, decenas de hombres y mujeres musulmanes, que han dado el pésame a los familiares y han condenado el tiroteo.Algunos testigos del tiroteo y amigos de Tanis explicaron que el detenido tenía "épocas inestables, con un perfil más de psicópata que de un terrorista" porque a veces "iba dando lecciones a las mujeres en la calle sobre su forma de vestir" pero, al mismo tiempo, "aparecía ebrio" por la conocida Kanaalstraat, donde se reunía con sus amigos.