El Hospital Roosevelt de Guatemala despidió entre aplausos, lágrimas y llantos a uno de sus trabajadores, que falleció junto a otras seis personas en un tiroteo a las afueras del nosocomio perpetrado por un grupo de pandilleros para liberar a otro miembro de la misma mara.
Con unas ceremonias religiosas privadas en el interior del centro hospitalario, familiares, amigos y compañeros de trabajo dieron el último adiós a Margarito Sucuc, que llevaba trabajando en el hospital como guardia de seguridad desde hace 16 años.
Sus tres hijos, todos menores de edad, y su mujer, que viven en la zona 6 de la capital, acompañaron el féretro, que salió rodeado de flores, cantos y aplausos del centro, dando un pequeño recorrido hasta entrar en un auto de la funeraria.
Sucuc, originario de Comalapa (Chimaltenango), era una persona que "amaba su trabajo" y que le gustaba "ayudar a la gente", según contó una de sus compañeras de trabajo, que portaba un gran ramo de flores y que no dejaba de clamar por Justicia. [VER TAMBIÉN] Pandilleros matan a siete personas en un hospital de Guatemala
La comitiva, encabezada por el director del Hospital Roosevelt, Carlos Soto, no daba crédito a lo sucedido el día anterior y en varios grupos se podía escuchar el miedo y la incredulidad que aún reina en el ambiente, en un hospital que permanecía con sus consultas cerradas y en el que el pavor es el sentimiento dominante.
Humberto Hernández, su compañero de trabajo, dijo que eran como "hermanos" y pidió a las autoridades más seguridad para evitar hechos como este, cuando el miércoles 5 pandilleros, entre ellos un menor de edad, entraron disparando al hospital para liberar a un reo que había acudido a un examen médico y que ahora está en busca y captura.
El director del hospital anuncióque si las autoridades no brindan seguridad perimetral e interna no volverán a abrir sus puestas y añadió que no recibirán a más privados de libertad cuya vida no corra realmente peligro.
Las otras seis víctimas de este ataque armado, entre las que hay dos niños y dos guardias del Sistema Penitenciario (SP) que vigilaban al recluso, ya fueron entregadas a sus familiares.
Las autoridades han anunciado una recompensa de hasta $20,000 por cualquier tipo de información que pueda conllevar a la captura del reo fugado, Anderson Daniel Cabrera, de 29 años, integrante de la Mara Salvatrucha (MS) y recluido en la prisión de Fraijanes II desde diciembre de 2013 por delitos como asesinato y asociación ilícita.
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Autor
Guatemala/ACAN-EFE
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