Miles de peregrinos y turistas de todo el mundo comenzaron ayer sábado las celebraciones de la víspera de la Navidad en Belén, donde la tradición dice que nació Jesucristo, despertando esperanzas después de un tenso año que vio aumentar la violencia entre israelíes y palestinos.
Los fieles desafiaron el helado clima afuera de la Plaza del Pesebre mientras tradicionales canciones navideñas como "Jingle Bells" sonaban en árabe en bocinas y grupos con gaitas y cantaban villancicos.
Turistas eufóricos y cristianos locales recorrían por igual alrededor de la plaza iluminada por luces festivas y un gran árbol de Navidad, visitando tiendas de suvenires y restaurantes.
El ministro de Turismo palestino dijo que los hoteles estaban en plena ocupación en la ciudad bíblica de Cisjordania.
Los cristianos dieron la bienvenida al clérigo católico de mayor rango en Tierra Santa, quien estuvo en la Iglesia de la Natividad en Belén, el lugar de nacimiento de Jesucristo, mientras los cristianos de todo el mundo comienzan a prepararse para celebrar la Navidad este año.
El reverendo Pierbattista Pizzaballa viajó ayer sábado de Jerusalén a Belén en una procesión tradicional antes de acudir a una misa en Nochebuena.
Pizzaballa expresó su alegría de que haya terminado "al menos la guerra militar" en la ciudad siria de Alepo y que los cristianos allí puedan celebrar la Navidad "sin miedo".
Las festividades trajeron un poco de alegría a los cristianos en Tierra Santa, quienes soportaron una ola de violencia que estalló hace más de un año. En ese tiempo, atacantes palestinos mataron a 36 israelíes y dos estadounidenses en apuñalamientos, tiroteos y asaltos en vehículos. Al menos 229 palestinos fueron asesinados por fuego israelí en ese mismo período.
Ciudad del Vaticano
El papa Francisco visitó el viernes al papa emérito Benedicto XVI en la residencia donde se aloja, la "Mater Ecclesiae", inmersa en los Jardines Vaticanos, para felicitarle la Navidad.
La oficina de prensa del Vaticano explicó ayer que la visita del pontífice argentino, de 80 años, a su predecesor de 89 años, se enmarca "en la sencillez de la relación cotidiana entre el Santo padre y el papa emérito".
Es tradicional que Francisco acuda antes de Navidad a felicitar a Benedicto XVI en la residencia en la que vive desde su renuncia en febrero de 2013 con cuatro laicas consagradas de la comunidad "Memores Domini".
El pasado 17 de diciembre, Joseph Ratiznger mandó un mensaje escrito de felicitación a Francisco por su 80 cumpleaños y posteriormente, por la tarde, le llamó personalmente por teléfono.
Además Benedicto XVI, de 89 años, le hizo llegar "tres pequeños regalos", no desvelados por el Vaticano pero de alto contenido "simbólico" para el papa argentino.
El administrador del Patriarcado Latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, entró ayer en la Basílica de la Natividad de Belén, tras un simbólico y tradicional peregrinaje desde Jerusalén que dio por inaugurados los festejos de Navidad en la cuna del cristianismo.
"Es una emoción indescriptible", exclamó Dori Ghatas, palestina nacida en Honduras por casualidad y residente en Italia, al paso del grupo del colegio al que perteneció 30 años y que junto a una veintena de congregaciones cristianas y "scout" animaron con tambores y trompetas la llegada de Pizzaballa en la Plaza del Pesebre. Papás Noel, globos de colores, música y el emblemático árbol de Navidad dieron color a la jornada en esta pequeña localidad de apenas 30 mil habitantes, situada a 8 km de Jerusalén.
