Entre enero y septiembre de este año se registraron 7,434 casos de embarazos de niñas y adolescentes entre 10 y 19 años, de acuerdo con el último informe del Ministerio de Salud (Minsa).
Solo en septiembre de este año se registraron 826 casos de adolescentes embarazadas, tomando en cuenta que hasta agosto se habían registrado 6,608 casos. En promedio, por cada 100 embarazos, 30.2 eran de adolescentes.
Las regiones del país que lideran los casos de adolescentes embarazadas son Panamá con 3,177 casos, la comarca Ngäbe-Buglé con 927 y Chiriquí con 905.
Los datos del Departamento de Registros y Estadísticas del Minsa dan cuenta de que en los nueve primeros meses de este año, en sus instalaciones, un total de 24,620 embarazadas ingresaron a control, esto sin contar los reportes de la Caja de Seguro Social (CSS) y los centros privados.
Sobre el tema, el sociólogo Marco Antonio Gandásegui explicó a Panamá América que hoy en día, la mentalidad y la cultura no se han podido modificar. "Todavía el varón se siente muy macho si embaraza a una niña", expresó.
Aseguró que el gobierno actual no tiene políticas educativas para orientar a los jóvenes sobre las prácticas sexuales.
Pero la preocupación va más allá. Recientemente, la Asociación Panameña para el Planeamiento de la Familia (Aplafa) denunció una "crisis de salud pública", a causa del aumento de los embarazos y las enfermedades de transmisión sexual (ETS) en los adolescentes.
Los registros detallan que en Panamá, cada 40 minutos una adolescente queda embarazada y cada día al menos hay un nuevo infectado con VIH.
Para la ONU, el embarazo de adolescentes ha creado en Latinoamérica un "círculo vicioso" de desigualdad que impide a las mujeres y a sus hijos salir de la pobreza.
Partos
64 partos por cada 1,000 mujeres entre los 15 y 19 años se dan en Latinoamérica, cifra superada solo por África, según la ONU.