El Municipio de San Miguelito hace conocimiento público que el escrito titulado: "Alcalde Héctor Valdés Carrasquilla permite parrillada en área residencial de San Antonio afectando a habitantes enfermos del lugar", redactado por el periodista Arnulfo Barroso Watson en el diario El Panamá América, este 11 de marzo de 2021, presenta algunas incongruencias en su contexto.
El alcalde Héctor Valdés Carrasquilla dijo estar dolido por la publicación y más si no hay una previa investigación. No se debió divulgar dicha información en un medio de comunicación de tanta seriedad y objetividad, que ni siquiera hay garantías que se investigó a cabalidad la misma.
"Jamás he emitido un permiso para expendio y venta de bebidas alcohólicas en este negocio ubicado en Camino Real, San Antonio, corregimiento Rufina Alfaro. Es totalmente falso que he permitido que inicie operaciones este negocio, sin las debidas evaluaciones tanto municipales como de salud", dijo Carrasquilla.
Reitero que inmediatamente salió la publicación y preocupado por la situación y la salud de los residentes, envié un equipo para hacer las respectivas investigaciones para determinar la veracidad de la información.
"Al llegar el equipo de la dirección de Tesorería, al sitio ubicado en Camino Real, San Antonio, corregimiento Rufina Alfaro, se pudo constar que el mismo no ha iniciado operaciones", expresó Carrasquilla.
Aseguró que el comercio que hace mención y de nombre "Asaditos Xpress" no cuenta con ningún permiso emitido por la municipalidad y a la fecha según su propietario no ha empezado a operar su negocio de venta de alimentos.
"Creo en la libertad de expresión y el rol que desarrollan los periodistas a nivel nacional", señaló Carrasquilla quien afirmó que es importante la réplica de esta noticia para salvaguardar el honor y la gestión alcaldicia.
Nota del periodista
La parillada lleva tres semanas operando y asando con leña afectando a los vecinos y de eso pueden dar fe varias familias.
Mentirle a los funcionarios del Municipio de San Miguelito diciéndoles que no han abierto operaciones, cuando es falso, debe considerarse como un agravante a la situación.
El Ministerio de Salud hizo una inspección y dijo que el local no contaba tampoco con su permiso para operar.
Los afectados han conversado en varias ocasiones con uno de los propietarios del local y este dijo que seguirían operando porque no cerrarían "solo porque a los vecinos les afecta el humo".