Uno de los mayores tropiezos que han enfrentado los guardavidas en el operativo de playa, es el aumento de personas que asisten a libar licor, sin hablar de números, Arturo Alvarado, director del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), dijo que la cantidad es "el doble del año pasado".
Para Alvarado, este aumento se debe al auge económico que hay en Panamá, "la gente va mucho a las playas y van a tomar", y a su juicio "es problema que deben resolver los alcaldes y corregidores del área". Recordó a los bañistas que las playas son áreas públicas y "no son cantinas ni discotecas", por lo que en áreas públicas el decreto administrativo prohíbe el consumo de licor.
"Necesitamos más participación de los alcaldes y corregidores de cada distrito", destacó Alvarado, al tiempo que dijo que Sinaproc mantiene sus puestos y retenes con la Policía Nacional para verificar que los paseos lleven guardavidas, aunque recordó que no hay permisos para paseos de "diablos rojos" hacia el interior del país.
"Pero si tuviesen permiso deben llevar guardavida", tal como lo establece el decreto presidencial del 31 de diciembre del 2010. Agregó que la ciudadanía coopera y nunca se han visto en la necesidad de llamar la Policía, además, que el año pasado no se reportaron ahogados y que en el Carnaval 2011 no hubo muertos por accidentes de tránsito ni ahogados en las playas.
Este año, llevan más de 40 rescates de personas apunto de ahogarse, y aunque no hay ahogados, están reforzando la vigilancia, dijo a panamaamerica.com.pa
La medida preventiva que usan los guardavidas con los bañistas que ingieren licor en la playa, es pedirles que desalojen el área, además de recordarle que no se puede usar envase de vidrio.