Miles de panameños se unieron al apagón nacional y sonaron pailas en protesta por el aumento de la tarifa eléctrica decretada por el gobierno del presidente Juan Carlos Varela.
Varios edificios y casas de barriadas en diferentes partes de la ciudad capital estuvieron a oscuras entre las ocho y las nueve de la noche para hacerle presión al Gobierno con el fin de que revoque la medida, que grupos de la sociedad civil consideran abusiva e injustificada.
Más temprano en la tarde, un grupo de panameños protestó frente a la sede de la Autoridad de los Servicios Públicos (Asep), en la Vía España, para exigir que se deje sin efecto el aumento de centavo y medio por kilowatts a quienes consuman más de 300 KWh.
Los manifestantes advirtieron que preparan denuncias penales en contra de los funcionarios que fueron negligentes en el cumplimiento de sus funciones en la construcción y puesta en funcionamiento de la Línea 3 de Transmisión Eléctrica, lo que ocasionó que sea el pueblo el que cargue con el incremento de la tarifa.
También anunciaron que mañana realizarán una nueva protesta frente a la Asep y el miércoles en la Presidencia de la República. Sostienen que las protestas se irán endureciendo a medida que pase el tiempo y si el Gobierno insiste en mantener el aumento.
Empresarios e industriales advirtieron que este aumento agudizará la grave situación económica que ya enfrentan, producirá despidos y un aumento en el costo de la vida de todos los panameños sin distingo de clases sociales.