El Banco Hannibal, ubicado en el Pacífico panameño, posee una gran biodiversidad marina compuesta por especies desconocidas para la ciencia, por lo que los científicos tienen interés en que sea descrita para la población, explorada y documentada.
El Banco, que en inglés se traduce como "Hannibal Bank" forma parte del Parque Nacional Coiba (PNC), Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.
Los científicos la describen como una montaña submarina, que en algún momento cedió o el mar creció y la cubrió.
Anteriormente esta área fue explorada por cuatro expediciones entre el periodo que comprende de 1934 al 2015, de las cuales las 3 últimas fueron organizadas por el biólogo marino Héctor Guzmán en compañía de otros científicos.
Expediciones que colocaron los cimientos del interés de seguir explorando el Banco Hannibal.
"Explorar genera conocimientos, pero por otro lado, es muy costoso", aseguró Guzmán.
Estas exploraciones arrojaron importantes datos para describir el área.
La montaña submarina posee una forma plana y se va ensanchando hacia el fondo; esta profundidad abarca de 43 metros a 400 metros.
Su extensión es de 76 kilómetros cuadrados y 14 metros de largo por 7 kilómetros de ancho.
En el sitio se ha realizado recolección de muestras de organismos como erizos, corales, crustáceos, gusanos, anémonas, entre otras, para ser estudiadas y descritas.
Estos contienen compuestos de bioprospección, que al ser aislados podrán representar el desarrollo de vacunas o medicamentos para la cura de algunas enfermedades.
Las muestras obtenidas han servido para identificar cerca de más de 22 nuevas especies de corales blandos y duros dentro del Parque Nacional de Coiba. Así como también una gran variedad de peces y especies endémicas, es decir, especies que no se encuentran en otros lugares.
Toda esta biodiversidad marina podría estar en peligro por la sobreexplotación de estos recursos, por parte de la pesca industrial, artesanal y deportiva.
Es necesario una regulación más severa para la pesca, por parte de las autoridades correspondientes, explicó Guzmán.
Se deben adoptar medidas como especificar en qué áreas se puede o no pescar, el control de los barcos y el calado de los mismos y mantener un monitoreo y vigilancia de la pesca industrial.
La total prohibición del uso de redes de pesca representa un avance para la regulación de esta actividad, asegura Guzmán. Además expresó su interés de buscar los fondos económicos para seguir explorando la montaña submarina y hacer el plan de manejo de la cordillera de Coiba.
Panamá posee una gran cantidad de montañas submarinas que han sido exploradas parcialmente, pero el interés de explorar el Banco Hannibal se debe a que tiene un mayor valor por ser parte del Parque Nacional Coiba.
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