En un acto contradictorio el obispo de la diócesis de David y cardenal del Vaticano, José Luis Lacunza, declaró que espera que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) se ponga los pantalones largos en el proceso que se le sigue al expresidente Ricardo Martinelli.
Lacunza hizo esas declaraciones a título personal, tras ser cuestionado por la prensa local sobre un amparo judicial que podría variar el panorama del caso Martinelli y que será dirimido por el pleno del Supremo el próximo miércoles 11 de julio.
"Es necesario que la justicia se ponga los pantalones de mayor de edad para afrontar algo que puede ser decisivo para la justicia, sin obviar ninguna responsabilidad", expresó.
Además de esa apreciación, Lacunza se refirió al voto de cada uno de los nueve magistrados que conforman el Pleno, quienes decidirán el próximo lunes si el caso Martinelli sigue bajo jurisdicción de la Corte Suprema o es enviado a la justicia ordinaria.
"Ojalá que la Corte, cuando tenga que votar -entiendo que el próximo lunes-, esa decisión la haga con plena conciencia y responsabilidad, no para quitarse una papa caliente de las manos".
Aunque las palabras de Lacunza fueron dichas desde la sede de la Conferencia Episcopal de Panamá, la entidad eclesiástica emitió un comunicado que difiere de lo proferido por el cardenal.
"En varias ocasiones hemos manifestado nuestra preocupación por el funcionamiento de la justicia. Abogamos siempre por una justicia oportuna y equitativa para todos; que respete el debido proceso".
Consultado sobre el tema, el exfiscal auxiliar Neftalí Jaén señaló que es inaceptable que una figura influyente del clero opine sobre un caso con ribetes políticos.
"Lacunza no debe inmiscuirse en asuntos con tintes políticos y menos en la justicia. Es lamentable porque pareciera que se inclina la balanza hacia un lado. Lo mejor es que la Iglesia se mantenga al margen de estos temas", manifestó el jurista Jaén.
En medio de las opiniones está la de Luis Eduardo Camacho, vocero personal del exmandatario.
Camacho escribió en Twitter que el deber de la Iglesia es exigir justicia sin parcialización a equis grupo político.
"Extraño los tiempos en que para la jerarquía de la Iglesia era un asunto de principios, reclamar respeto a la Constitución y las leyes, y exigir justicia sin manipulaciones políticas".
El próximo miércoles el pleno de la CSJ retomará la discusión del amparo de garantías presentado por la defensa de Martinelli, ante el hecho de que los magistrados no pudieron ponerse de acuerdo el pasado jueves 5 de julio.
Ese día pudiera definirse el futuro de la competencia o no del Supremo panameño en el caso conocido como pinchazos.
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magistrados del Pleno decidirán el lunes si el Supremo tiene o no competencia en caso Martinelli.
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días estuvo detenido Martinelli en Miami, EE.UU.