Panamá implementó un sistema de trazabilidad mediante chips o dispositivos electrónicos, cuyo objetivo será disminuir la deforestación, evitar los incendios forestales y combatir el tráfico ilegal de madera en Panamá Este y Darién.
El Ministerio de Ambiente detalló que para el desarrollo de este operativo que busca darle seguimiento a la madera, se contará con la participación de 120 funcionarios de diferentes provincias y la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC).
Este procedimiento ayuda a seguir la trayectoria de las tucas, a través de estos dispositivos que son colocados por técnicos del Ministerio de Ambiente, hasta su llegada al consumidor final, de esta manera reducir la tala ilegal en el Istmo hasta en un 90%.
En los últimos tres años se han realizado incautaciones de madera por los controles y los operativos policiales.
Actualmente, la plataforma está siendo monitoreada desde Brasil, y se espera que para mediados de febrero se ejecute desde Panamá.
Para ello, los colaboradores de Mi Ambiente han sido entrenados previamente por brasileños.
Esta iniciativa lleva funcionando varios años en diferentes países, como Guatemala, Ecuador y Bolivia.
El costo aproximado de este sistema es de 200 mil dólares, y se inició principalmente en Panamá Este y la provincia de Darién, que son las zonas donde se comercializa el mayor número de madera, pero en un futuro se espera aplicarlo en todo el país.
En la selva panameña de Darién crecen árboles, como el bálsamo, la caoba nacional y el cocobolo, cuya tala está prohibida y son cotizados por otros continentes como Europa, Asia y Norteamérica.
La incautación más reciente se dio en el área protegida selvática de Quebrada Félix, en donde se interceptaron dos panameños sustrayendo "80 cuadros de madera 4x4 y 4x9 de largo, de pino amarillo", especie usada en cercas, y sus frutos para forraje, leña y agroforestería para fijación de nitrógeno.
"Las personas en mención (no identificadas) y la evidencia fueron remitidas a la autoridad encargada para los trámites correspondientes, según Senafront.
De acuerdo con las estadísticas oficiales, el 98% de la madera extraída ilegalmente de Panamá proviene de la selva del Darién, y varios cargamentos en los últimos años han sido interceptados cuando iban a ser embarcados rumbo a China con documentación adulterada.
Según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), el tráfico ilegal de madera es un problema muy difícil de erradicar por la inmensidad de la masa forestal del mundo, pero, sobre todo, por la falta de conciencia social.
La tala del árbol de la especie conocida como cocobolo (Dalbergia retusa) no cuenta con el permiso de MiAmbiente.
La Resolución N.° AG-0260-2011 del 28 de abril de 2011 prohíbe el aprovechamiento de árboles vivos de las especies Dalbergia retusa y Dalbergia darienensis (cocobolo).