Estos actos han causado graves lesiones y pérdidas millonarias al país afectando a turistas, productores, transportistas y en especial, el respeto al libre tránsito, derecho constitucional de la población panameña, también han creado un ambiente de inestabilidad y desasosiego en la sociedad panameña.
Un comunicado del CoNEP, asegura que no están de acuerdo con las pretensiones de los indígenas de ampliar la prohibición de la minería hacia otros sectores del país y tampoco con la inclusión del articulo 5 que prohíbe la explotación de los recursos hídricos en territorios comarcales y aledaños.
"El CoNEP hace un llamado a la reflexión, la paz y el diálogo, con la mediación de la Iglesia católica, ampliándolo a los diferentes grupos y autoridades de la comarca Ngäbe Buglé que tengan posiciones al respecto, para que se propicie un acercamiento sensato entre el Gobierno Nacional y los grupos étnicos", agrega el documento.