El secretario del Frente Nacional Contra la Corrupción, Enrique Montenegro, aseguró que las consultorías que se dan a través de las contrataciones directas no son más que un vulgar negociado de la Asamblea Nacional.
A juicio de Montenegro, cuando se concluyan las consultorías se debe efectuar una auditoría para verificar si las empresas han cumplido y si esos trabajos cuestan el monto pagado por el Estado.
Quien también se refirió a las consultorías fue el analista político Edwin Cabrera, quien sostuvo que más que las consultorías, lo que salta a la vista es el monto de cada una de ellas. El analista político añadió que cuando una consultoría es de menor cuantía, entre 10 mil o 20 mil dólares, no hay mayores problemas, pero cuando las mismas superan los 50 mil o 60 mil dólares, por ética se deberían llevar a licitaciones y así contribuir con la transparencia.
Según Cabrera hay que preguntarse, después de cuestionar los montos de las consultorías, qué hace la Asamblea con los resultados de esos estudios.
También vale la pena preguntarse cuánto de lo descubierto por las consultorías es aplicada.