Para el 2010, el Programa de Seguridad Integral (PROSI), del Ministerio de Seguridad Pública, registraba 236 pandillas en el país; sin embargo, la cifra ha aumentado a 240.
Manuel Zambrano, director ejecutivo de la oficina del PROSI, manifestó que hasta el pasado noviembre el numero estaba en 240 grupos delictivos.
Explicó que en los últimos años se ha evidenciado el incremento de menores de edad dentro de estas organizaciones.
Agregó que otra de las dificultades es que las pandillas se dividen, mutan y se riegan por todo el país.
Zambrano destacó que la violencia en estos jóvenes, en su mayoría, nace por la violencia doméstica en de sus hogares.
Según el funcionario, se lleva adelante un programa que busca trabajar directamente con las pandillas, para ofrecerle oportunidades para insertarse a la sociedad.
Desde hace dos meses se está discutiendo este plan piloto con el Ministerio de Educación, el de Trabajo y el de Desarrollo Social.
Para el sociólogo Marcos Gandásegui, una de las razones principales de la creación de pandillas es el desempleo y empleos informales mal remunerados.
De acuerdo con la oficina de Seguridad Integral, existen alrededor de cinco mil a seis mil pandilleros en el país.