A pesar de que los comerciantes advierten que la baja en la economía ha impactado en las ventas de fin de año, los panameños se las ingenian para participar de las tradicionales compras navideñas.
Un recorrido realizado ayer por Panamá América por varios puntos comerciales de la ciudad de Panamá confirmó el movimiento acostumbrado en vísperas de la Nochebuena.
Aunque Calidonia y avenida Central (la Peatonal) distan mucho de su ya olvidada época dorada, muchas personas continúan frecuentando esta zona para hacer compras.
Sobre todo para adquirir productos que no pueden faltar en la cena navideña, como el buscado y oneroso guandú, el saril, los tradicionales ramos con frutos, hojas y granos que -dicen- auguran prosperidad en el año que se asoma.
El analista de consumo José Andrés Muñoz explica que irremediablemente la sociedad panameña ha cambiado sus gustos de consumo en las compras de fin de año, y ello se debe a las variantes de la inseguridad o mayor comodidad que ofrecen los malls.
Y aunque el año económicamente ha sido difícil, la población aprovecha la inyección de los pagos de bonos, décimos, Cepadem y ahorros de Navidad.
Un reflejo de esto es la afluencia de viajeros internos que se aprecia en la terminal de transporte de Albrook, sitio que también refleja un repunte en sus comercios.
Para el economista Adolfo Quintero, la cultura consumista del panameño siempre se hace notar en Navidad, pero pidió no olvidarse de ahorrar algo.