El acuerdo anunciado por el presidente Juan Carlos Varela para la compra de un avión y un barco con fondos otorgados por la empresa Finmeccanica no va alineado con la realidad que enfrentan los organismos de seguridad para combatir el narcotráfico.
Así reaccionaron algunos críticos, como el exdirector de la Policía Nacional Ebrahim Asvat, quien señaló que los aviones también son de cobertura limitada, al igual que un barco.
Hace dos días, el presidente Varela sorprendió indicando que Panamá adquiriría un avión que portará un sistema de radares para detectar lanchas rápidas con drogas y un barco que intercepte lanchas cuando sea necesario.
Sin embargo, para el exdirector Asvat, la vigilancia la hacen los sistemas y "no solo un tipo de equipo".
Además, evaluó que "si no hay reacción con patrulleras o aviones de caza, da igual identificar y no poder actuar".
El presidente Varela confirmó que la compra de estas dos naves terminará costando 25 millones de dólares del crédito de 70 millones adquirido de Finmeccanica.
En 2014, el presidente suspendió un contrato de radares.
Posteriormente, fue nombrado Fernando Berguido como embajador en Italia, quien posteriormente negoció un acuerdo entre el Estado y la empresa italiana.
El Estado y la multinacional alcanzaron un primer acuerdo para recuperar 38.8 millones de euros, que equivalían a 41 millones de dólares, y un crédito millonario para comprar productos fabricado por Finmeccanica como lo fueron los últimos equipos.
Este gobierno desechó el sistema de vigilancia que había establecido su antecesor, a pesar que se demostró que no hubo irregularidades en el contrato.
Al respecto, el también analista Asvat afirmó que primero crearon falsas expectativas con el proceso penal y luego han mostrado desagrado porque este se cerraron en Panamá e Italia.
El también exdirector de la Policía, Rolando Mirones, explicó que Panamá no está aislado del mundo y se debe hacer un trabajo contra el narcotráfico en el que debemos estar claros que existe un compromiso regional de defender nuestras fronteras.
Como alternativa, el Gobierno decidió pedir a los Estados Unidos instalar un sistema de radares al nuevo avión.
70 millones de dólares en crédito por un arreglo con Finmeccanica es la sustentación del Gobierno para negociar nuevos equipos.