Semanas atrás, las Organizaciones No Gubernamentales sin fines de lucro (ONG) del sector ambiental y la fundación MarViva realizaron una convocatoria para hacerle un llamado al Ministerio de Ambiente, con respecto al Plan de Uso Público (PUP) del Parque Nacional Coiba.
Entre las recomendaciones están asegurar la cantidad de turistas que viajarían al parque, de tal forma que no afecte la preservación de los ecosistemas y la biodiversidad del sitio.
Además, que las comunidades aledañas salgan beneficiadas con estos servicios turísticos.
Otro de los planteamientos que hace el comité es que se identifiquen las zonificaciones para su aprovechamiento sostenible y establecer normas relacionadas con las actividades generadas por la pesca deportiva.
Tania Arosemena, gerente de Incidencia Políticas de Marviva, expresó que el Ministerio de Ambiente no ha dado respuesta sobre el destino del Plan de Uso Público ni de cómo ellos plantean integrar un 100% las recomendaciones que se le hicieron al documento hasta el 3 de enero, fecha en que fue aprobado por el Consejo Directivo.
"Incluso, la semana pasada, una decena de organizaciones ambientales nacionales y del área de Veraguas (Mariato) mandamos una nota al ministro de Ambiente, Emilio Sempris, para dar seguimiento sobre esto, y manteniendo nuestra disposición de participar del proceso de revisión", señaló Arosemena.
La gerente también explicó que en caso de no ser tomadas las recomendaciones al PUP, "tendríamos un plan de uso que no se puede aplicar porque no tendría sustento legal, ya que la decisión del Consejo Directivo de Coiba fue que al PUP deben integrarse todas las recomendaciones del Comité Científico, del STRI, de Marviva, entre otros".
Las implicaciones de colocar en marcha el Plan de Uso Público sin respetar la decisión del ente de gobernanza, legalmente reconocido por la Ley 44 de 2004, para tomar estas decisiones, sería un precedente muy negativo que tendría consecuencias tanto a nivel local como internacional, al ser Coiba sitio de patrimonio mundial, indicó.
Coiba es el hábitat de cuatro especies de cetáceos: la enorme ballena jorobada, la orca, el delfín moteado tropical y el delfín mular.
Hasta la fecha, se han identificado en la superficie protegida a 69 especies de peces marinos, 12 de equinodermos, 45 de moluscos y 13 de crustáceos. El Parque Nacional Coiba fue declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2005. Es la isla más grande del país.