Luego de un año y medio de espera, el proyecto de ley que establece la esterilización femenina y masculina fue aprobado ayer en primer debate por la Comisión de Asuntos de la Mujer de la Asamblea Nacional.
La aprobación del proyecto se dio con la participación de cinco de los nueve miembros de la comisión, que tenía varias semanas sin reunirse por la ausencia de los diputados.
Crispiano Adames, de la bancada del Partido Revolucionario Democrático (PRD), dijo que la propuesta busca eliminar la actual legislación sobre el tema, que data de 1941, la cual considera discriminatoria y violatoria de los derechos humanos, porque impide que la mujer asuma la responsabilidad y la decisión soberana de decidir en familia cuántos hijos quiere concebir.
La ley dicta que para poder esterilizarse, la mujer debe tener 33 años de edad y cinco nacimientos vivos, además de contar con la autorización de su pareja, aunque una reglamentación más reciente de Salud rebaja la edad a 28 años y la cantidad de hijos a dos.
En el proyecto se aclara que la esterilización es un derecho personal y voluntario de la mujer, aunque no se especifica la edad a la cual se pueda solicitar la esterilización, solo que sea mayor de edad.
En este punto, Adames propone que sea a los 21 años y por lo menos dos niños, pero dijo estar abierto a otras sugerencias de expertos en la materia.
También contempla la esterilización masculina con el previo consentimiento e información de los riesgos que implica un procedimiento quirúrgico y de las consecuencias de practicarse una vasectomía.
El documento estipula que para proceder a la esterilización, la mujer debe presentar una petición voluntaria y recomendación médica, además de prueba de no embarazo.
Solo se desistirá de este procedimiento si la mujer lo expresa, aun antes de que concluya la intervención médica y cuando no se presente prueba de que haya sido informada sobre métodos alternativos anticonceptivos.
Los comisionados también aprobaron el proyecto de ley 305, por el cual se garantiza la salud y la educación de la adolescente embarazada.
Este documento crea salones de lactancia en los centros educativos, donde las madres adolescentes atenderán a sus hijos, con la finalidad de que no interrumpa su formación académica, además de fomentar medidas para reducir el número de embarazos precoces y abortos.
También promueve la asistencia de las menores a consultas de planificación.