Unas 110 familias que residen en el sector de El Águila, en Curundú, se resisten a irse del lugar; ello pese a que se les pretende reubicar en proyectos habitacionales en Arraiján.
Manuel Soriano, director de Proyectos del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MIVIOT), informó que se trata de familias que hasta la fecha no han sido reubicadas porque se resisten al traslado y a la compensación por el valor de sus casas. “Cada una de esas infraestructuras pasan por un avalúo que determina su valorización y no se puede pagar más de lo que determina el estudio”, destacó Soriano.
La resistencia de este grupo de personas mantiene estancado el proyecto en esta parte del sector, donde se contempla la construcción de 15 edificios.
Soriano explicó que se mantienen en conversaciones con las familias, porque independientemente de la posición que adopten, deben abandonar el lugar. Adelantó que a finales de este mes podrían realizarse las primeros traslados de familias al proyecto, donde ya se encuentran listos para entrega 240 apartamentos. Las primeras familias que ingresarán son del sector M, S y del albergue Juan Demóstenes Arosemena.
La obra, que lleva un 62% de avance, tuvo un aumento en su costo de ocho millones de dólares, que el ministro del MIVIOT, José Domingo Arias, justificó en una serie de trabajos adicionales, capacitación y aumento real de las familias afectadas por la obra. La encuesta inicial de familias era de 800, y se incrementó a 1016 en total. El valor de la obra se licitó en 97 millones y aumentó a 105 millones de dólares.