El nocaut que sufrió en las pasadas elecciones del 2014 no impidió a Fernando Cebamano volver al tinglado político. El oncólogo, jubilado del sistema público, está dispuesto a revivir el Frente Amplio por la Democracia (FAD) como un instrumento al servicio de los movimientos sociales y hacerse de la presidencia de la República bajo la premisa de dar un giro a la política tradicional.
¿Cuál es el peor cáncer que tiene el país?
El neoliberalismo, como el cáncer, requiere de muchos especialistas, ser precisos y eficaces en el tratamiento. Hacer el país que anhelamos, donde la gente esté feliz, donde no tenga que salir a las 4:00 a.m. para llegar a las 7:00 a.m. al trabajo y regresar a las 10:00 p.m. a sus casas, y recibir un salario que no alcance para las necesidades mínimas familiares. Por esa vía vamos a resolver muchos problemas de seguridad, educación, de nuestros niños y la juventud.
¿Cómo evalúa las políticas económicas de este gobierno?
Hay una desaceleración no solo nacional, sino internacional, pero en países como los nuestros, con gobiernos débiles, subordinados a las políticas de las agencias financieras internacionales, termina siendo más marcada. Ese es el caso de Panamá, tenemos un gobierno débil, incapaz, que está subordinándose al pago de deuda y a aceptar los proyectos por mandatos de las agencias que condicionan los préstamos. Así vemos construcciones de megaobras y se olvidan de las escuelas rancho y la salud. Entonces, las políticas públicas van dirigidas solo al beneficio de quienes ostentan el poder económico.
¿Cuál es el principal problema que no ha podido resolver este gobierno?
Hay varios, uno de ellos es el trabajo. Los trabajos y la calidad han ido disminuyendo progresivamente. El trabajo informal ha crecido de forma vertiginosa. Son trabajadores que no tienen seguro, no tienen derechos laborales, pueden ser despedidos sin ninguna causa, eso afecta una jubilación futura, asistir un centro de la seguridad social para resolver sus problemas de salud, derecho a las vacaciones, etc. Entonces, se ha perdido la calidad y estabilidad de los trabajadores.
También se ha abierto en forma indiscriminada el acceso de extranjeros a los puestos, eso ha disminuido el espacio para los nacionales. La ley no se está respetando; empresas, de forma ilegal, están contratando personal extranjero en condiciones que no son ni siquiera justas para ellos y afectan la mano de obra panameña.
Fernando Cebamano afirma que el FAD es expresión del crecimiento del movimiento social.
¿Es la inseguridad una percepción o una realidad?
Es una realidad. Lamentablemente, ha estado golpeando, sobre todo, a los sectores más humildes, pero también se refleja en el resto de la ciudadanía por el temor. Creemos que esto debe cambiar, es multifactorial y el resolver los problemas sociales apunta también a resolver los problemas de seguridad del país.
¿Se está aplicando justicia real en Panamá?
Aquí hay una justicia muy selectiva que se aplica a unos y a otros no. Incluso vemos cómo las cárceles son manejadas, hay gente que injustamente está en las cárceles porque no se le ha hecho un juicio o terminado el proceso, y otros que están fuera sin que se les formulen cargos. En el caso de la corrupción, es más evidente.
Es un sistema judicial que además de corrupto, es débil por su misma estructura y su financiamiento estatal, que se presta a la corrupción. Creemos que la única forma de salir de esto es una nueva Constitución que refunde al país con nuevas reglas con las que se fortalezcan las instituciones de una forma digna y que refuerce al Estado.
Ese proceso había que cumplirlo hace años. La percepción es que es una necesidad, pero resulta que esa misma gente que promueve todo esto es la que haría una Constitución. Debe ser una Constitución de carácter originario, con la que el pueblo escoja a sus representantes.
¿Existe confianza en el Tribunal Electoral para el proceso electoral?
El mismo proceso electoral puede ser transparente, sin embargo, el comportamiento que ha tenido el Tribunal Electoral es muy dudoso. Ellos son los que han impulsado estas reformas y los partidos lo han aprobado en la Asamblea.
Nosotros hemos sufrido consecuencias en la ineficiencia en el registro de las firmas. Pero hay que subrayar que el Tribunal Electoral se ha prestado para perseguir a compañeros que fueron candidatos en el periodo anterior, sobre todo, a gente muy humilde que vive en áreas apartadas, bajo el hecho de que estipulan que los candidatos deben declarar cuánto recibieron. Pero el Código no dice que si no recibiste no tienes por qué declarar. A nosotros nos ha tocado pagar miles de dólares producto de esas multa injustas e ilegales.
Aquí se habla de equidad y de que la mujer debe participar, pero yo me pregunto: ¿Puede una mujer de casa ser candidata con reglas como esas?. No confiamos en el Tribunal Electoral y no sabemos para las próximas elecciones qué va a pasar. Confiamos en que vamos a tener un buen resultado, pero vamos a tener que vigilar muy de cerca todo lo que haga el Tribunal Electoral en estas elecciones.
¿Cómo ve el camino para los nuevos partidos políticos tras la implementación de las reformas electorales?
Ese Código Electoral es antidemocrático en muchos aspectos, uno de ellos es la formación de nuevos partidos. Aquí, para iniciar el proceso de recolección de firm, tiene que recoger 1,200 firmas a nivel nacional de promotores del partido, que aunque se pueden recoger en una tarde, sin embargo, debe ser autenticado que las personas residen en ese distrito. ¿Por qué complicar una cosa, cuando el Tribunal Electoral tiene la única base de datos de dónde vive cada persona adulta? ¿Por qué ellos mismos no certifican eso, sino que uno tiene que hace una serie de maromas para lograr que se certifique que esa persona está apoyándonos? Esto también les está pasando a los partidos en formación.
Luego viene la recolección de firmas. Fue un trabajo muy difícil, agregando otras dificultades. Muchas de las firmas se perdían, el Tribunal Electoral tiene un problema. La vez pasada perdimos más de 7,000 firmas, esta vez hemos perdido 9,000 firmas de las que hemos recogido y no hay explicación. Simplemente, no aparecen. No sabemos si el problema es el personal que registra o las malas intenciones. Lo hemos reclamado y no nos han dado respuesta. Lo positivo es que se bajó a 32 mil inscritos, que, ciertamente, no lo hicieron para favorecer el FAD.
El otro problema que surge son las reformas electorales, aparte, vemos una política de financiamiento de los partidos altamente discriminatoria. Aquí, prácticamente el 97% del financiamiento público va dirigido a los partidos que están actualmente. Cuando se publiquen cien cuñas, aparecerá con suerte una del FAD, porque no da para más que esa desproporción. Si el PRD y Panameñista entran en alianza, se llevarán el 70% del financiamiento público.
Eso es una discriminación contra todos los partidos nuevos y contra los independientes, que no tendrán recursos para financiar campañas, a eso se suma el financiamiento privado, que no debería existir. Creemos que nosotros tenemos una sola opción y es organizarnos y trabajar calle por calle, casa por casa, llevando nuestras propuestas y esperando que sean acogidas por los sectores populares.