El fiscal contra el crimen organizado, Marcelino Aguilar, solicitó a los tribunales llamar a juicio a dos ciudadanos de Bangladesh por la supuesta comisión del delito de tráfico de personas.
Según la investigación, que inició en junio de 2011, ambos estaban en un albergue temporal del Sistema Nacional de Migración (SNM) y aprovecharon para contactar a ciudadanos de países como Somalia, Eritrea, Etiopía y Bangladesh, que también estaban en el lugar, para ofrecersacarlos del país a cambio de tres mil dólares.
Estas personas, conocidas como “coyotes”, seleccionaban a estos ciudadanos porque todos coincidían con el idioma bengalí.
Sin embargo, la fiscalía no pudo comprobar a cuántas personas pudieron sacar de los albergues ni quiénes podían ser el enlace en el exterior, sino que se fundamentó en las declaraciones de algunos de los inmigrantes que se encontraban en los albergues de la institución y que fueron contactados por estas personas que le ofrecían salir del país.
Las pesquisas revelaron que ambos inmigrantes ingresaron a Panamá por la provincia de Darién, a través de la vía marítima, para luego trasladarse a otros países, en donde su destino final era Estados Unidos.
Deacuerdo con los informes del Sistema Nacional de Migración, a finales de 2011 se registró un aumento en el ingreso ilegal de más de 100 ciudadanos de Bangladesh, que entraban a Panamá por la provincia Darién.