Luego de que el Idaan pagara el año pasado $18 millones en alquiler de carros cisterna, la Contraloría General emitió un manual para controlar este servicio.
La norma exige, primordialmente, que se vigile con frecuencia la calidad del líquido que es suministrado a las comunidades, el estricto estado higiénico de los camiones, mangueras y bombas y evitar que el proveedor cobre sin prestar correctamente el servicio.
Además, obliga a los prestatarios a mantener sistemas de GPS permanentes en sus camiones para monitorear que se dé eficientemente el suministro. El Idaan deberá hacer auditorías periódicas.
Los carros cisterna se han convertido en una herramienta importante para suministrar agua potable a comunidades marginales.
El Idaan tiene 54 camiones propios y alquila 60, que le representan fuertes erogaciones. El manual exige que los camiones sean revestidos por dentro con pintura grado alimenticio y tengan la leyenda: "No pague por el vital líquido".