Frente al comunicado del Gobierno y al cierre indefinido de la carretera Interamericana por el Pueblo Ngöbe, que lleva más de tres días, hacen recordatorio del llamado realizado por su Santidad el Papa Benedicto XVI a los ciudadanos y las autoridades del mundo, para definir una clara política ambiental, dirigida a impedir que se exploten, vendan o negocien los bienes naturales sin consideración a las poblaciones afectadas.
En ese sentido, los Obispos panameños reiteraron a las autoridades panameñas, que no dejaran de atender a los reclamos que hagan las comunidades indígenas y campesinas que se oponen a la forma, métodos y resultados de proyectos mineros, hidroeléctricos y de otra naturaleza.
En un comunicado reafirman como Iglesia el compromiso, como discípulos y misioneros al servicio de la vida, de acompañar a los pueblos indígenas y originarios en el fortalecimiento de sus identidades y organizaciones propias, en defensa de su territorio y la defensa de sus derechos y solicitan a las autoridades, buscar una salida mediante el diálogo con la dirigencia Gnöbe.
De esta manera se evitaría que existan enfrentamientos violentos que pongan en riesgo la vida de las personas durante la protesta social y, de la misma forma, sean reconocidos y respetados los acuerdos a los que se había llegado con dicha dirigencia en febrero de 2011.