Antes de realizar un entierro de solemnidad, todos los cuerpos que serán sometidos a este proceso tienen que cumplir con un procedimiento ante mortem, esto por si en el futuro algún familiar los reclama.
Esto para saber cómo eran las personas que serán enterradas, si sufrían de algo y cómo vestían.
También se obtiene una información post mortem, es decir lo que se encontró en el examen de autopsia, sus huellas dactilares, etc.
De acuerdo con Edgardo Lasso Díaz, director de la morgue de Ancón, toda esa información se guarda en una base de datos para futuros cotejos, esto si aparece algún familiar a reclamar a algunas de las personas que fueron enterradas solemnemente.
De acuerdo al director de la morgue , hay informaciones de personas fallecidas que se mantienen en los archivos del Imelcf desde hace más de 20 años.