Instituciones que se encargan de combatir la violencia hacia la mujer deben tomar medidas más drásticas para evitar que aumenten los casos de violencia doméstica en el país.
Estas deben estar más preparadas y darle un seguimiento al hecho y evaluar las capacidades psicológicas de los agresores, aseguran los expertos.
Según el Ministerio Público, existen diversos factores que inciden en este tipo de violencia, el principal de ellos es el machismo, que es la actitud de prepotencia contra las mujeres.
Otra de las causas es el consumo de alcohol y drogas, los cuales son factores detonantes de la personalidad del agresor o de la agresora.
En el año 2017 se registró un total de 3,697 casos de violencia y desde enero hasta noviembre de 2017 se habían reportado 14 casos de femicidio, 12 tentativas de femicidio y 7 muertes violentas de mujeres.
Por otro lado, los hombres también están siendo víctimas de agresión, un aproximado de 556 casos de medidas de protección han sido denunciados.
Mientras que 3,140 casos han sido denunciados por mujeres que han sido víctimas, este último año.
La fiscal de circuito de descarga, Sayonara López, indicó que la violencia hacia el hombre siempre ha existido pero, por el tema del machismo, han preferido callar y para no verse involucrados en casos judiciales, por el temor "del qué dirán ante la sociedad".
El Ministerio Público, además de realizar el seguimiento del delito, ofrece a las víctimas acompañamiento y apoyo a través de la Unidad de Protección y Atención a Víctimas, Testigos y demás intervinientes (Upavit).
La exsubdirectora del Instituto Nacional de la Mujer (Inamu), Toribia Venado, comentó que según una investigación que ha realizado, el año pasado hubo un total de 50 muertes violentas en todo el país.
Venado agregó que las instituciones deben actuar de manera agresiva debido a que cada vez son más las víctimas.
La subdirectora también expresó que hay falta de información de parte de las instituciones para prevenir los casos de violencia y muertes, y que la mayoría de las veces son los hombres quienes portan las armas.
Ngäbe-Buglé es una de las comarcas más afectadas por la violencia a la mujer, del año 2011 al 2016 se registró un total de 25 casos de muertes de mujeres indígenas, en el 2017 no hubo ningún caso, pero se visualizaron acontecimientos de abuso sexual contra niñas y mujeres de esta comarca.
El primer caso de femicidio en el 2018, se dio el pasado 10 de enero con el crimen de Yelin Barreto, de 28 años, a manos de su instructor en el Servicio de Protección Institucional (SPI), a pesar de contar con una boleta de protección que supuestamente la amparaba de su verdugo.
La mayor incidencia de casos de femicidio se da entre mujeres de 30 y 35 años, en la capital del país.