Hasta con una multa de $5,000 podrían ser castigados quienes provoquen daño, muerte, capture o trafique el águila harpía, sus crías, huevos y nidos.
Así lo recordó el Patronato Amigos del Águila Harpía, tras la publicación en redes sociales de una foto en la que un joven sostiene al animal por el cuello, mientras tiene sus alas abiertas y está embarrada de sangre.
El hecho que presumiblemente se dio en la comunidad indígena de Mandugandí y contrario a lo que se dijo inicialmente, el ave nunca fue llevada a la clínica veterinaria del Parque Municipal Summit para ser atendida.
"El águila no ha llegado", sostuvo Edgar Araúz, administrador del parque.
Por su parte, Karla Atencio, del Patronato Amigos del Águila Harpía, sostuvo que "pareciera que el águila está muerta por su posición, ese animal tiene mucha fuerza para dejar que lo agarren así".
El Ministerio de Ambiente pidió una investigación al Ministerio Público.