"La muerte de esas dos personas debe ser objeto de una investigación inmediata, exhaustiva e imparcial", señaló la presidenta de la FIDH, Suhayr Belhasen, en un comunicado.
Los indígenas bloquearon la carretera Interamericana, que une a Panamá con el resto de Centroamérica, dentro de una semana de movilizaciones contra un proyecto de ley que, de ser aprobado, permitirá la explotación minera e hidroeléctrica de los territorios en los que viven las comunidades nativas Ngäbe-Buglé.
La FIDH pidió que se respeten las reivindicaciones de los indígenas, que finalmente firmaron ayer un acuerdo con el Gobierno panameño como requisito para acabar con las protestas, que incluye la libertad sin cargos de los detenidos, el cese de la represión y la reconsideración del proyecto de ley.
Asimismo, demandó a las autoridades de ese país centroamericano que informen mejor a las comunidades afectadas de proyectos de este tipo y que entablen un diálogo nacional sobre la explotación de los recursos naturales y la seguridad ambiental.