Luego de 15 años de haber sido condenado a veinte años de prisión por el asesinato del sacedorte Jorge Isaac Altafulla, el aspirante a sacerdote del Seminario Mayor San José, Marcos Manjarrez, afirmó que es una persona que ha aprendido mucho y está agradecido con Dios por la oportunidad de tener un techo y pan.
Manjarrez reveló en Telemetro que dentro de la cárcel su experiencia fue de labor social, por ser el encargado de la escuela Fe y Esperanza, lo que permitió que muchas personas aprendieran a leer y escribir.
Narró que pudo obtener un título de licenciatura en Derecho y Ciencias Políticas, de una universidad local, y no puede ejercer porque hace un año y tres meses se hizo la solicitud de idoneidad, que por lo general puede llegar a demorar tres o cuatro meses.
"No sabemos si es por la sonoridad de mi caso, o porque ISAE está graduando muchos abogados", agregó.
Indicó que antes de sufrir si condena ya había cursado la carrera de derecho en la Universidad de Panamá y si en este momento no ha recibido su idoneidad no cree que sea por motivos personales.
Afirmó que para cualquiera persona es duro caer en una cárcel, y siente un profundo arrepentimiento.