A un mes de haberse revelado el escándalo de los “Panama Papers”, originado por la firma de abogados Mossack & Fonseca, tras la creación de miles de empresas 'Offshore' alrededor del mundo, las autoridades panameñas aún no han encontrado elementos para que se puede concretar una investigación penal.
Sin embargo en otros países, que se han visto afectados por este escándalo, han renunciado altos funcionarios de Gobierno y se han allanado las oficinas en el extranjero de la firma, originaria de Panamá.
Las críticas son mayores cuando se observa que las investigaciones en Panamá surgieron de una denuncia que interpuso la firma Mossack & Fonseca de supuesto 'haqueo' a su base de datos, mientras que contra el citado bufete, las averiguaciones surgieron diez días después ante la presión internacional que exigía a la procuradora Kenia Porcell, la asistencia judicial.
Hasta la fecha la Fiscalía Especializada en Lavado de Dinero, recién creada por la Procuradora Porcell, lleva a cabo las investigaciones de este caso, sin que se haya encontrado pruebas contra Mossack & Fonseca.
Esta historia continuará, ya que el consorcio de periodistas internacionales, que revelaron el escándalo de los “Panama Papers”, han anunciado que para el 9 de mayo se darán a conocer nuevas revelaciones.
En la primera entrega se mencionaron a importantes figuras internacionales, del ámbito político, el deporte y los escenarios, vinculadas a empresas 'Offshore' para evasión fiscal, además de revelarse la presencia de peligrosos criminales que utilizaban estos servicios para el lavado de dinero y para financiar todo tipo de crímenes.