Pese a su crítica condición de salud, el exministro de Seguridad Pública, José Raúl Mulino, fue trasladado el pasado miércoles a una celda de máxima seguridad, donde se mantiene aislado, y no se permitirán visitas.
La defensa del exfuncionario ha revelado que no se conoce el motivo de su traslado.
“No dijeron por qué, y que estaría sin visitas, es lo único que sabemos”, informó la hija del exfuncionario, al señalar que se han cometido muchos abusos hacia su padre.
La Fiscalía Tercera Anticorrupción había ordenado el pasado 25 de octubre la detención preventiva del exministro, por supuestas irregularidades en el contrato firmado en el año 2010, entre el Gobierno y la empresa Selex y Finmeccanica para el suministro de 19 radares.
Ello, para su reclusión en la sede de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) en Ancón, donde Mulino se ha convertido en duro crítico del actual gobierno, con cartas públicas.