El exdictador panameño, Manuel Antonio Noriega, fue hospitalizado a la 1:30 de la tarde de ayer en la Sala de Cuidados Intensivos del Hospital Santo Tomás, luego de que se le detectara un cuadro de hipertensión, síntoma de un posible derrame cerebral.
Noriega ingresó a la Sala de Urgencias del Hospital Santo Tomás en una camilla tras ser trasladado en una ambulancia proveniente del Centro Penitenciario El Renacer, donde permanece recluido desde el pasado mes de diciembre.
El ex hombre fuerte fue sometido a varios exámenes de rigor, como un electrocardiograma, una resonancia magnética, un CAT, entre otros.
Sandra Noriega, una de sus hijas, estuvo en el centro médico acompañando a su padre.
Se conoció que ella solicitó a los galenos que Noriega fuera trasladado a un hospital privado para que se le brindara una mejor atención.
Sin embargo, el ex general quedó hospitalizado en el Santo Tomás bajo observación por 24 horas, y hoy será examinado nuevamente.
El ministro de Salud, Franklin Vergara, aseguró que Noriega no tiene secuelas de hipertensión.
Al lugar llegaron algunos políticos miembros del Partido Revolucionario Democrático (PRD), como Aldo López Tirone.
Hasta altas horas de la noche, su abogado, Julio Berríos, no había podido conversar con las hijas de Noriega para confirmar esta información.
Noriega, de 77 años, fue extraditado desde Francia el pasado 11 de diciembre para cumplir con sus condenas en Panamá, por supuestos homicidios.
De los casos pendientes está el del chiricano Luis Antonio Quiroz Morales, que está en manos del magistrado Harry Díaz, de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, quien debe resolver una apelación contra el sobreseimiento a favor de Noriega que dictó el Tribunal Superior de Chiriquí. Además del caso por la muerte del dirigente Heliodoro Portugal y un juicio programado para el próximo 13 de marzo en el Tribunal de Chiriquí por la muerte de Everett Clayton Kimble Guerra.