En Panamá y en varios países de la región latinoamericana los ciudadanos se preparan para despedir el 2019, quemando a políticos, presidentes, superhéroes, entre otros.
En Panamá, por ejemplo, Víctor Álvarez y José Torres, dos de los principales creadores de muñecos de año viejo, en el distrito de Chame, eligieron al expresidente Ricardo Martinelli, como una de sus creaciones.
Álvarez optó por un muñeco del exmandatario Ricardo Martinelli llevando sobre el pecho un teléfono público, en alusión a las llamadas que este realizaba durante su detención en la cárcel El Renacer.
Mientras que Torres prefirió un muñeco del exmandatario como un boxeador, calzando sus guantes y con los brazos en alto, en señal de victoria.
Cada año, los muñecos de Año Viejo hacen alusión a más personajes políticos y a sus andanzas, al igual que a las actuaciones de los diputados. Este año aparece la de un diputado que se encuentra en líos legales y separado del cargo.
La confección de estos muñecos se inicia desde el mes de octubre, con la elaboración de los bocetos y conceptos, culminando en noviembre con los rostros y detalles de los personajes.
Honduras
Mientras tanto en Honduras, la temática gira en torno al presidente Juan Orlando Hernández, y la de su hermano Juan Antonio "Tony" Hernández, quien fue declarado culpable en EE.UU. por narcotráfico, serán quemadas el próximo martes en la capital del país para despedir el 2019 y recibir el 2020.
El mandatario hondureño ha estado en el ojo de la tormenta a lo largo del 2019.
Ecuador
Los superhéroes se han tomado varias calles de Ecuador en forma de monigotes, que se quemarán este martes a la medianoche en hogueras, en las que también arderán muñecos que representan a políticos, durante la tradicional quema del "Año Viejo".
Ironman, Superman, el Hombre Araña y varios personajes de películas de aventuras, hechos en papel y cartón esperan en aceras y parques para que los transeúntes los compren y los paseen en sus autos antes de que las doce campanadas que marcan el fin del año los manden a la hoguera.
Variedad
La imaginación de los artesanos a la hora de confeccionar los "Años Viejos" parece ilimitada y de la complejidad y tamaño de los monigotes también depende el coste.
"Vinimos con mis amigos a ver monigotes, como es la tradición, y ver qué podemos quemar, y a averiguar precios, porque el tiempo no lo tenemos para hacerlo nosotros, entonces preferimos ver para poder quemar como todos los años", contó Édison Campaña al destacar que en su recorrido ha visto muchos monigotes de superhéroes.
En las aceras, decenas de monigotes de vivos colores y diversos tamaños se entremezclan con variadas caretas, que las personas pueden poner a los "Años Viejos" rellenos de periódico, que aún se ven en exhibición, aunque son cada vez más escasos.
Y aunque ya no son tan frecuentes como antes, también siguen comercializándose monigotes que representan a los políticos, por lo general al gobernante de turno o líderes de la oposición, que también van a la hoguera a la medianoche del 31 de diciembre.
Purificación
La tradición manda que durante el 31 de diciembre, se coloque al "Año Viejo" en un lugar visible, de ser posible en las afueras de las casas para que puedan ser apreciados por la gente.