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‘Pobreza en Panamá no es humanamente aceptable’

La corrupción, el fraude y la malversación de los recursos del Estado son un robo inaceptable a los pobres, afirmó el primer cardenal panameño. Lacunza, durante la homilía en Atalaya, dijo que en Panamá hay recursos de sobra para que todos los panameños puedan vivir con dignidad.


  • 30% de la población panameña vive en pobreza. Lacunza dijo que es inaceptable que esta situación se dé en el país.

No es humanamente aceptable que todavía en Panamá haya entre 20% y 30% de la población en el país viviendo en pobreza, así se refirió el cardenal José Luis Lacunza, durante su primera homilía en el país, como consejero del papa Francisco.

“En Panamá hay recursos de sobra para que todos los panameños vivamos con dignidad”, dijo Lacunza al emplazar a las actuales autoridades del Gobierno a “aprender a usar los bienes estatales de la mejor manera posible”.

 

Lacunza atribuyó a la corrupción la situación de pobreza que se vive en el país.

“La corrupción, el fraude y la malversación de los recursos del Estado son un robo inaceptable a los pobres”, destacó el cardenal y obispo de David.

Las palabras de Lacunza se dieron durante la homilía de la misa solemne de la festividad del Cristo Nazareno de Atalaya, en la provincia de Veraguas, ante un grupo nutrido de personas, entre las que se encontraba el presidente Juan Carlos Varela.

 

El cardenal Lacunza dijo que “cuando se usan mal los fondos del Estado, el más perjudicado es el pobre”.

Argumentó que es la población la principal afectada por la corrupción, porque precisamente de los presupuestos de los que se hacen las obras a beneficio de la población es de donde se “arañan” los fondos para estos actos irregulares.

Cuestionó el hecho de que todavía haya comunidades en el interior de la República que no tenga acceso a los mercados de las importantes ciudades del país, para que sus pobladores puedan comercializar sus productos.

 

Además, que no exista una educación de calidad para las familias humildes y que las personas de escasos recursos no tengan acceso a una salud digna.

Luego de enumerar los principales problemas que se viven en el país en su homilía, se escuchó la voz de un niño que dijo “aquí no hay agua”.

Esto provocó que el cardenal expresara, enérgicamente, que “cómo es posible que un niño reclame que no hay agua, por qué...” se preguntó.

 

Por ello, dijo que estas situaciones no pueden callarse, porque representa un acto de antisolidaridad contra la población, especialmente la más necesitada.

“Ningún panameño puede quedarse con la boca cerrada con estas situaciones que están gritando al cielo”, expresó el cardenal ante los aplausos de la muchedumbre, como muestra de aceptación a los fuertes cuestionamientos hechos.

Expresar ternura

Aprovechó que estamos en tiempo de Cuaresma para hablar de la necesidad de poner en práctica conceptos fundamentales para vivir en armonía entre las personas.

Palabras tales como la solidaridad, la ternura y la tolerancia, dijo que serán claves para vivir las relaciones personales como verdaderos hermanos.

“Cuántas cosas cambiaría entre nosotros si nuestras relaciones familiares, de trabajo, en las comunidades con los vecinos, fuéramos capaces de expresar un poco de esta ternura”, mencionó Lacunza.

El purpurado, quien mañana cumple 71 años, presidirá esta tarde su primera eucaristía en la diócesis de David, de la cual es obispo desde 1999.

Lacunza: el papa se ha fijado en mí por ser un obispo panameño

José Luis Lacunza dejó claro que el título de cardenal que le fue impuesto lleva el sello de Panamá.

“Si el papa Francisco se ha fijado en mí, es por ser de Panamá, un obispo de Panamá y para los panameños”, dijo José Luis Lacunza durante la homilía en la tierra de Atalaya, provincia de Veraguas, donde se conmemora todos los años el primer domingo de Cuaresma con una misa en honor al Cristo Nazareno.

Por esa razón, dijo que es consciente de que tiene una doble responsabilidad, porque aparte de ser consejero del papa, también tiene la misión de hacer llegar los pensamientos e inquietudes de todos los panameños.

Recogió el valor de la humildad, al expresar que los rangos y los títulos no deben ser una forma de hacer las diferencias entre las personas, al hacer alusión al sacrificio que hizo Dios al entregar a su único hijo para que muriera en la cruz por nosotros.

Lacunza agradeció el hecho de que la Conferencia Episcopal estuviese en pleno en Atalaya.


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Autor
Antonio Pérez M./@Antonio052772
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