Observar la naturaleza y cuidar de ella en el sendero Jujuná es el trabajo que se ha encomendado al grupo Avicennia nitida (nombre científico del mangle negro o salado), en la comunidad de Pilón, en el Golfo de Montijo, en la provincia de Veraguas.
Rómulo Pineda, presidente del grupo, explicó, antes que nada, que el nombre de este sendero es en honor a unos pequeños monos nocturnos que llevan el nombre de Jujuná y que debido al deterioro de su medio ambiente han encontrado en los manglares un sitio donde resguardarse de sus depredadores.
Por otro lado, manifestó que el proyecto Avincennia nació después que el proyecto de conservación para la isla Coiba, que se estaban promoviendo algunas ONG, no fuera rentable para ellos, por lo que decidieron rescatar los atractivos de una parte de los manglares del Golfo de Montijo.
Se unieron y crearon el sendero, un lugar ecoturístico donde los visitantes pueden conocer cinco clases de mangles, la flora y la fauna de la provincia de Veraguas.
Además, también se realizan paseos agroturísticos, donde se puede disfrutar de ordeñaderas, cabalgar a caballo y conocer algunas costumbres interioranas.
Sin embargo, esto es solo el comienzo porque el grupo tiene programado incluir, además del senderismo, los paseos en kayak, camping, observación de aves y charlas sobre la necesidad de cuidar este lugar.
Realizar el recorrido terrestre de este sendero toma unos 45 minutos, y el marítimo, una hora aproximadamente, y mientras se hacen, los senderistas reciben charlas sobre la necesidad de conservar estos lugares para las futuras generaciones.
Si usted desea conocer más sobre este sendero o visitarlo, puede acceder la web www.ecoturismomontijo.galeon.com.