Con proyectos estancados, un marcado ausentismo y confrontaciones con varios sectores de la sociedad, culmina hoy la primera legislatura del tercer período de sesiones ordinarias de la Asamblea Nacional.
Fue un período convulsionado, en el que se rompió el pacto de alternabilidad entre los panameñistas y los diputados de Cambio Democrático, por la presidencia del Órgano Legislativo.
Además, se profundizaron las diferencias entre ambos bandos por la propuesta de la segunda vuelta electoral y, finalmente, se rompió la alianza que por 26 meses mantuvieron.
Estos factores provocaron un ambiente de inestabilidad que, prácticamente, paralizó durante un mes el normal funcionamiento de este órgano del Estado.
No obstante, cuando se creía que la crisis por la segunda vuelta había pasado, otro proyecto encendió la polémica en el Pleno.
Se trata del régimen de las Asociaciones Público Privadas (APP), presentado por el entonces ministro de Economía y Finanzas (MEF), Alberto Vallarino, que ha ocasionado un paro a nivel nacional por parte de los médicos.
El último hecho que provocó tensiones fue la presentación del proyecto 394, que buscaba restablecer artículos del Código Minero, que fueron derogados por los fuertes enfrentamientos con los indígenas que se oponen al desarrollo de esta actividad en las comarcas.
Este debate encendió aún más la incertidumbre en la Asamblea.
Todo este panorama negativo impidió que 47 proyectos establecidos en el orden del día no se discutieran.
Los temas de mayor relevancia que quedaron pendientes fueron las modificaciones a la Ley de la Lotería Nacional de Beneficencia, las reformas electorales y cambios a la Ley de Transparencia del 2002.