El conflicto entre facciones sindicales en el proyecto de Minera Panamá continúa agravándose con acusaciones entre ambas partes sobre hechos de violencia.
Ayer voceros del Sindicato Industrial de Trabajadores de Construcción de Minas (STM) siguieron pidiendo la presencia de la policía para permitir la salida de 3,000 trabajadores que, según ellos, están retenidos forzosamente por los obreros afiliados al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Construcción (Suntracs), lo que ha provocado que escaseen los alimentos en el sitio, esto los coloca en una situación de riesgo.
A través de redes sociales, denunciaron que los 300 afiliados al Suntracs están obligándolos a firmar tarjetas para que se unan a su agrupación, así como han protagonizado actos vandálicos contra bienes de la empresa y STM, entre estos el carro del sindicato.
En horas de la tarde, comunicaron que ubicaron a Elías Bravo, uno de los directivos del sindicato del que desconocían su paradero, mientras que han organizado brigadas de rescate para tratar de que sus compañeros puedan salir del proyecto, a través de trochas.
Respuesta
Ante esto, el Suntracs y organizaciones aliadas, como el Frente por los Derechos Económicos y Sociales (Frenadeso), denunciaron que personal extranjero que trabaja en la mina agredió a los trabajadores a los que apoyan, así como desinflaron las llantas de los carros del sindicato que se encuentran en la entrada del proyecto.
También acusaron a la doctora que labora en Minera Panamá, de nacionalidad portuguesa, de abalanzar su vehículo contra los obreros y de mancillar una bandera nacional que portaban.
En las redes sociales se subieron varias fotos sobre supuestos trabajadores heridos, mientras que por otro lado, el Suntracs colocaba otras en las que afirmaba que la situación en los campamentos del proyecto era normal.
Empresa
Ayer la empresa negó las acusaciones del sindicato obrero y emitió un comunicado en el que calificó como un grupo radical a los afiliados al Suntracs, a los que acusó de vandalizar los servicios en los campamentos, como agua, suministro de comida, energía eléctrica, cámaras de seguridad y vehículos.
Denunció que han herido a trabajadores que no son del Suntracs, así como amedrentado a todo aquel que quiera trabajar.
Se conoció que en la tarde de ayer se reunieron los dirigentes del Suntracs con representantes de la empresa Cobre Panamá y el Ministerio de Trabajo para tratar de llegar a una solución que ponga un alto al conflicto.
El ministro de Trabajo, Luis Ernesto Carles, estuvo el pasado viernes en el proyecto, donde conversó con los trabajadores de los principales campamentos, así como con los directivos de la empresa para conocer la problemática en el lugar.
En Minera Panamá laboran 7,500 trabajadores.
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