Sociedad panameña firmó acuerdo secreto con Selex

La punta del ovillo la descubrió la Justicia de Italia. Dentro de una amplia investigación que lleva adelante una Fiscalía de Nápoles, se conoció que el gigante industrial italiano Finmeccanica creó un “fondo negro” para pagar coimas con el objetivo de “agilizar” contratos y licitaciones alrededor del mundo.

Las pesquisas, que aún continúan en el país europeo, derivaron en la detención de parte de la cúpula de la empresa, que en Panamá ejecuta un jugoso contrato de 333 millones de dólares, como parte del acuerdo que firmaron los gobiernos de Panamá e Italia el 30 de junio de 2010. El acuerdo incluyó la venta de radares, sistemas cartográficos y seis helicópteros.

En Panamá, la carta de presentación de Finmeccanica fue el italiano Valter Lavitola, exconsultor del conglomerado y “asesor de confianza” y amigo del ex primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi.

Lavitola llegó a Panamá de la mano de Berlusconi, y enseguida hizo buenas relaciones con el Ejecutivo.

Hoy, el italiano está prófugo de la justicia de su país, por otra investigación por extorsión, según medios de Italia. Lavitola estuvo escondido en Panamá varias semanas, y luego se marchó con rumbo desconocido.

Pero el amigo de Berlusconi no solo fue la “carta de presentación” de Finmeccanica: el italiano aparece vinculado, por terceras personas, a una sociedad anónima panameña que firmó un contrato privado con Selex –subsidiaria de Finmeccanica- para cobrar un porcentaje del monto total del acuerdo firmado entre esa empresa y el gobierno de Ricardo Martinelli.

Según un reportaje del diario italiano Il Fatto Quotidiano, la sociedad anónima panameña Agafia Corp. firmó un acuerdo secreto con Selex, que le vendió a Panamá 19 radares a un costo de 125 millones de dólares, para cobrar el 10 por ciento del contrato en concepto de “promoción comercial”. En otras palabras: 12.5 millones de dólares.

El contrato entre Selex y el Estado ha estado en el ojo de la tormenta, a raíz de denuncias de la oposición por supuestos sobreprecios en la compra.

Según la oposición, por 24 radares iguales, Turquía pagó 33 millones de dólares. Es decir, varios millones de dólares menos. Un caso similar se presenta enYeme.

En Italia, en tanto, el Parlamento Italiano acordó citar a Berlusconi y a su ministro de Defensa para que expliquen el acuerdo firmado con Panamá.

El contrato entre Selex y Agafia Corp. –según documentos obtenidos por este diario- se firmó solo una semana antes de que los dos Estados firmaran el acuerdo de cooperación sobre seguridad que derivó en los contratos con Finmeccanica. Fue el 23 de junio de 2010.

Seis días antes, el 17 de junio de 2010, según el Registro Público, Agafia Corp. se creo. Tras varios cambios en su junta directiva, hoy la presidenta de la sociedad anónima es la panameña Karen De Gracia Castro.

El diario Il Fatto Quotidiano reveló que De Gracia mantenía una relación “cercana” con Lavitola. Este diario intentó, sin éxito, comunicarse con De Gracia.

Pero ese no es el único punto de contacto; además de De Gracia, en Agafia Corp. aparecen ocupando –o aparecían en el pasado- cargos en la directiva otras personas vinculadas a Lavitola. Por ejemplo, Alexander Herodoto De Campos, un “socio comercial” de Lavitola, según reporta el diario italiano, es el actual secretario de la sociedad.

Otro de los directores de Agafia Corp., Ezio Valori, es mencionado por Lavitola en una escucha telefónica que ordenó la Justicia de Italia por la pesquisa que se le sigue al exconsultor de Finmeccanica por extorsión, según el diario italiano.

Sin embargo, ayer el empresario de origen argentino Gustavo Franchella se comunicó, en forma sorpresiva, con este diario para entregar documentación sobre Agafia Corp. y tratar de aclarar que es el único dueño de la sociedad.

Franchella, durante una entrevista en la sede de su empresa, dijo ser el dueño del 100% de las acciones de la sociedad anónima, aunque reconoció que la compañía nació “de una relación de negocios que mantenía desde el 2005 con Lavitola”. El argentino presentó dos documentos: un certificado de acciones en el que figura como único dueño de la sociedad y una declaración notariada (ver facsímil).

Franchella confirmó que el negocio principal de Agafia Corp. está basado en un contrato con Selex, como agente comercial. Dijo que su servicio a Selex es “darle seguimiento al contrato de venta de un sistema de radares adquirido por el Gobierno de Panamá”.

El empresario brindó la entrevista en una pequeña oficina ubicada en el edificio Banesco, en la que no había ninguna identificación de Agafia Corp.

Sobre los vínculos de Lavitola con Agafia Corp., Franchella dijo: “Hacia el mes de abril del año pasado –Lavitola- me dio noticias de que iba a venir por acá.

Él era consultor de Finmeccanica, y en las ligeras visitas que él tuvo me explicó que se iba a firmar un acuerdo marco entre el Estado de Panamá e Italia, y que esa empresa, la cual representaba, seguramente iba a necesitar aquí a un agente comercial. Me interesó y decidí crear Agafia Corp., soy el propietario de Agafia Corp.”, indicó.

Franchella minimizó ayer el acuerdo secreto entre la sociedad y Selex y sostuvo que “todo se trató de un negocio que no es extraordinario, en donde Agafia cobra una comisión por darle seguimiento al contrato de Selex o el grupo Finmeccanica en Panamá”.

Sin embargo, no quiso revelar los montos aduciendo que se lo impedía un contrato de confidencialidad. El diario italiano Il Fatto Quotidianoreveló que el contrato era por el 10 por ciento del monto del contrato firmado con el Ministerio de Seguridad por la venta de 19 radares.

El consultor no negó su relación con Lavitola y aceptó que el italiano fue el que le recomendó a las personas nombradas en la directiva de la sociedad anónima.

Señaló que fueron personas que le recomendó Lavitola porque había posibilidades de que Finmeccanica firmara “nuevos contratos en otros países de la región latinoamericana y donde se necesitaría también la figura de agente comercial”.

Con respecto a De Gracia, la presidenta de Agafia Corp., Franchella aseguró que fue designada por él mismo y no por Lavitola. Agregó que De Gracia es una de las personas de mayor confianza que tiene desde que llegó a Panamá hace dos años, y que fue él quien la presentó a ella a Lavitola.

“Karen [De Gracia] es una persona discreta y que resuelve. Yo la conocí en un restaurante en el Casco Viejo donde ella trabajaba. Me llamó la atención por su aptitud diligente y discreción. Le dije que trabajara en uno de los contratos de Agafia”, dijo Franchella, sin querer entrar en detalles sobre qué tipo que relación construyó luego ella con Lavitola.

A pesar de que Franchella aceptó que varios de los directivos de Agafia Corp. se los recomendó Lavitola, aseguró que no comparte la comisión del contrato con Selex con “nadie”.

También reconoció que mantiene contactos con Lavitola, pero dijo que se trata de un tema personal. “He estado en contacto con Lavitola. Sé que ha salido de Panamá”, dijo.

Lavitola, según dijo el presidente Martinelli, y el ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, colaboró con la firma del acuerdo sobre seguridad entre Italia y Panamá.

Martinelli reconoció –en declaraciones brindadas a los medios en septiembre último- que mantuvo contactos con Lavitola y destacó que ayudó mucho en la Cancillería y a todo el país, cuando se firmó el tratado para evitar la doble tributación y ayudar a conseguir seis lanchas para los estamentos de seguridad. El jefe de Estado agregó que Juan Carlos Varela, el vicepresidente y excanciller, estuvo presente en esos contactos.

Mulino, por su parte, en declaraciones a La Estrella el 8 de noviembre dijo:

- Yo no puedo desconocer la ayuda que dio a Panamá [Lavitola]. Consiguió las dos patrulleras y otros beneficios –explicó Mulino.

- ¿Cuáles beneficios?

- Los acuerdos para la donación, la compra de los helicópteros, los radares y el mapa. Además de la donación de las patrulleras- cerró.

En diálogo con Panamá América, Mulino reconoció la ayuda de Lavitola, pero dijo desconocer “en absoluto” el contrato privado firmado entre Selex y Agafia Corp.

“Desconocía que se hubiera firmado ese contrato. Nunca hemos tratado con esa compañía, el Ministerio de Seguridad siempre trabajó directamente con ejecutivos de Selex”, explicó el ministro.

“Lo demás no lo sé”, completó.

LA HISTORIA DE AGAFIA CORP.

Una empresa de rápidos y constantes cambios.

1. El 17 de junio de 2010 fue inscrita en el Registro Público.

Su primera directiva fue: Iris Batista Vargas, presidenta Fulvio Guerra, secretario María Cedeño de Acosta, tesorera Nedelka Sotomayor, agente residente de Agafia Corp.

2. El 15 de julio de 2010 cambia de presidenta.

Karen De Gracia reemplazó a Iris Batista como presidenta.

3. El 9 de agosto de 2010 se presentan nuevos cambios en la directiva.

Carlo Castelli asumió como secretario y Francisco Conza es nombrado tesorero.

4. El 1 de noviembre de 2010 se modifica el agente residente.

Marleni Paolo asumió como agente residente.

5. El 4 de febrero de 2011 continúan los cambios.

Ezio Valori es nombrado secretario y

Danielle Lauzada asume como tesorera.

6. El 10 de mayo de 2011, cuarto cambio en la secretaría.

Arialdo Ribeiro Chagas asumió como secretario

7. El 21 de julio de 2011, quinto cambio en la secretaría

Alexander Herodoto de Campos asumió como secretario.

8. El 4 de octubre de 2011 se vuelve a modificar el agente residente.

Martha López Ábrego es nombrada nueva agente residente.


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autor
Redacción (nacion.pa@epasa.com)
Fecha y hora de publicación

Edición Impresa

Jueves 28 de mayo de 2026
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