Desde hace tres años, unos 75 productores de tomate de la Asociación de Tomate Industrial de Herrera y Los Santos esperan los fondos que les adeudan por productividad, lo que pone en peligro la actividad.
Se trata del bono de productividad correspondiente a los ciclos agrícolas desde el 2017 hasta el 2019, de un dólar por quintal de tomate, que el Gobierno desembolsa como incentivo a la actividad.
Sin embargo, según el dirigente de los productores azuerences, Celestino Rivera, la falta de estos pagos afecta considerablemente la actividad, ya que no cuentan con suficientes fondos para el ciclo agrícola, que acaba de iniciar.
Y es que, según dijo, los productores ya tienen sus terrenos preparados para la actividad, sin embargo no cuentan con una fuente de financiamiento.
Este bono, explicó, se les otorga a los tomateros que logren cosechar más de mil quintales por hectárea y que la falta de estos fondos los ha llevado a tener que pagar altas sumas en intereses en los bancos y cooperativas.