Ante la presión de diversos sectores de la sociedad panameña por la postura asumida por el Gobierno frente a la situación de los 292 migrantes cubanos, el presidente de la República, Juan Carlos Varela, anunció que se contemplan otras medidas para hacerle frente a su situación.
La semana pasada, el presidente señaló que daba un plazo de 30 días para el cierre del albergue temporal de la Pastoral Social Cáritas, pero ayer cambió de postura y resaltó que si van a quedar en Panamá deben ir a albergues permanentes con mejores condiciones.
Varela aseguró que conversará esta posibilidad con el arzobispo metropolitano, José Domingo Ulloa, y con el cardenal José Luis Lacunza, pero insistió en que se desarme el albergue temporal.
Ante esto, la Asociación de Residentes Naturalizados de Panamá señaló su preocupación por el trato dado a los cubanos.
