La decisión de no discutir el anteproyecto de ley presentado por el magistrado presidente del Tribunal Electoral (TE), Heriberto Araúz, que proponía reconfigurar los circuitos electorales para escoger a los diputados, supondría que un sector de la población del país no estaría debidamente representada en la Asamblea Nacional de Diputados.
Aunque la iniciativa buscaba darles una justa representatividad a los electores, sobre todo en los circuitos donde el número de habitantes ha aumentado en los últimos años, no debió hacerse a un año de las elecciones generales de 2019, opinaron expertos en materia electoral.
El rechazo del anteproyecto tuvo otro ingrediente: su aprobación no les era conveniente a los diputados electos en los circuitos donde se restarían curules.
Guillermo Márquez Amado, expresidente del Tribunal Electoral, manifestó que el hecho de no discutir el anteproyecto no viola la ley, ya que la Constitución no obliga a que si un magistrado del TE lo propone, deba ser aprobado por la Asamblea Nacional.
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Opinó que es inconveniente que dentro del año anterior a las elecciones se estén haciendo cambios de leyes que tienen que ver con los procesos electorales porque se cambiaría la forma de elegir en algunos circuitos electorales.
Agregó que anticipa que la propuesta del TE no va para ninguna parte porque en estos momentos hay algunos diputados a los que no les conviene y los otros harán causa como ellos.
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"Esto es carente de salud política; que se puedan hacer cambios a las normas dentro del proceso electoral es como cambiar las reglas de juego cuando se va en el cuarto episodio", sostuvo Márquez Amado.
Para el exmagistrado del TE, la modificación se pudo haber hecho a principios del quinquenio, aunque no sabe cómo lo hubieran tomado los diputados. Ellos son electos con fundamento en las normas referentes a los circuitos electorales.
Aunque reconoció que en algún momento se necesitará que se reforme la Constitución y señala que cuando se hagan cambios a los circuitos electorales se requiera la voluntad, tanto de la Asamblea Nacional de Diputados como del Tribunal Electoral.
"Uno de los sistemas electorales con peor representatividad en el mundo, sobre todo en América Latina, se encuentra en Panamá", aseguró el experto.
Explicó que esto sí prevé que los circuitos electorales deben configurarse de conformidad a lo que la propia Constitución señala, en cuanto la cantidad electores en cada circuito.
Márquez Amado considera que para que sea más justa la escogencia de los diputados "tendríamos todos los panameños que llegar a un consenso en cuanto a cómo hacer la elección de los diputados. La forma como está la Constitución de 1972 con las sucesivas modificaciones que ha tenido no sirve ya para que haya una adecuada representatividad, ni siquiera con este anteproyecto de ley".
Por su parte, Gerado Solís, expresidente del TE, dijo que con esta iniciativa se buscaba ser proporcional porque los diputados se eligen con base en la cantidad que electores que viven en un circuito.
También es de la opinión de que no se deben modificar las reglas electorales, tras haber convocado el proceso electoral.
"Tampoco no se debe restar ni cambiar el nombre numérico a los circuitos electorales habiendo convocado el proceso. Debió presentarse antes o esperar al próximo gobierno", dijo.
Solís coincide con Márquez Amado en que no discutir el anteproyecto no viola la ley porque no es inconstitucional.
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