China celebró durante este fin de semana el Festival de las Linternas, un evento tradicional que pone fin a dos semanas de festejos por el Año Nuevo lunar, aunque poco a poco está evolucionando hacia actividades más modernas al compás del desarrollo económico y social del país.
Si bien el día específico del festejo es hoy, lunes, decenas de millones de personas están participando en multitud de actos por todo el país aprovechando los días libres.
El Festival de las Linternas comenzó a celebrarse hace más de dos mil años en China, y si bien hay muchas leyendas que explican su origen, muchas de ellas tienen en común el fuego y el uso de linternas de color rojo, signo de buena fortuna.
Como el calendario tradicional chino es lunar, este festival llega con la luna llena dos semanas después del Año Nuevo, que se celebra con luna nueva.
La tradición establece que los niños llevan a los templos linternas, tradicionalmente de color rojo, que en China simboliza la buena suerte, y muchas de ellas llevan escritas adivinanzas.
Los tradicionales farolillos chinos de papel con iluminación interior (aunque cada vez más ya de plástico o tela plastificada) decoran también parques, calles, edificios y viviendas, mientras que en las familias se celebran los últimos banquetes en los que también es costumbre tomar un postre de "tangyuan", bolas de arroz glutinoso rellenas de pasta de soja o de cacahuete.
Por todo el país tienen lugar actividades con niños para la elaboración y decoración de linternas de papel, y por las noches se queman los últimos fuegos artificiales que han quedado de las últimas dos semanas de festejos.
Así, China vuelve a vivir una explosión de color, ruido y humo de pólvora que recuerda, aunque sin llegar tan lejos, a la reciente noche del Año Nuevo.