Una mujer vestida de negro portaba en su mano la cabeza decapitada de una niña.
La policía tuvo que cerrar la estación de metro Oktyabrskoe Pole, ubicada en el noroeste de Moscú.
La mujer gritaba 'Allahu Akbar' ('Dios es grande' en árabe) y "soy una terrorista" y amenazaba con inmolarse, aunque, según las últimas informaciones, no portaba explosivos.
Esta ha sido ya detenida por la policía e identificada como Guiulchejra Bobokulova, ha declarado en el interrogatorio que la razón del asesinato se debe a una infidelidad de su marido.
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