Debido al aumento de cubanos que llegan diariamente al cordón fronterizo de Paso Canoas, distrito de Barú, en la provincia de Chiriquí, el Gobierno anunció que asumirá nuevamente la ayuda humanitaria de los más de 600 isleños que hay varados en estos momentos.
“Todos los cubanos que están en Paso Canoas serán ubicados en diferentes hoteles en este sector fronterizo para dar respuesta al tema humanitario y el Gobierno asumirá los costos económicos hasta que se pueda dar una solución que permita que estas personas puedan viajar a otro país, para que puedan continuar con su recorrido hasta los Estados Unidos”, afirmó Javier Carrillo, director del Servicio Nacional de Migración.
El funcionario fue enfático al informar que el Gobierno de Panamá no tiene una respuesta en estos momentos para los cubanos en relación a un puente aéreo que les permita continuar, pero si se garantizará las condiciones necesarias para respetar los derechos humanos de cada uno de ellos.
Sin embargo, dijo que ya se iniciaron las conversaciones con los dueños de hoteles en Paso Canoa para lograr acuerdos que permitan que puedan ingresar a estos en el menor tiempo posible.
Añadió que siguen entrando cubanos por el Darién y lo que se busca es dar las condiciones necesarias para que puedan avanzar en un momento determinado y evitar problemas de tipo social ante el número de migrantes en Paso Canoas.
Afirmaron que agradecen el apoyo recibido por las autoridades panameñas, ante las necesidades que vienen enfrentando desde que salieron de Ecuador.
El gobierno anuncio ayer la ayuda humanitaria al conocer que el problema de los cubanos aumentaba nuevamente, después que Panamá logro efectuar un puente aéreo con México donde viajaron mil 301 cubanos.