El gobierno chino ha propuesto nuevas normas sobre la forma en que registran las empresas sus direcciones web, una maniobra que podría aumentar su capacidad _y la base legal_ para censurar internet.
Según el borrador presentado esta semana por el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información, cualquier compañía que ofrezca servicios a los internautas chinos debe registrar su dominio, o dirección web, ante las autoridades.
Aunque los analistas creen que la motivación del gobierno es afirmar el control de Beijing sobre las empresas de internet, en lugar de imponer restricciones a las empresas extranjeras, la nueva norma plantea obstáculos a cualquiera que quiera acceder a la red china.
Beijing ha redoblado recientemente su control lo que describe como su "soberanía en internet'' para gobernar internet como desee.