Como si vivir sin agua fuera poco, los habitantes del corregimiento de Parita, en la provincia de Herrera, enfrentan una incómoda situación debido al mal estado de las calles internas del lugar, debido a los trabajos de construcción del alcantarillado.
Bastó una sola lluvia para que algunos tramos de las calles se volvieran intransitables, al punto que fue necesario rellenar con piedras para que los vehículos pudieran transitar.
Los moradores coincidieron en manifestar que además desde el año pasado viven enfermos debido a la gran catidad de polvo, las tuberías de agua se rompen frecuentemente por el paso de las maquinarias y se ha afectado parte del casco antiguo del pueblo, entre estos la iglesia, considerada patrimonio cultural.