Más de 250 migrantes africanos se mantienen apostados en la frontera entre Panamá y Costa Rica, luego de que este país decidiera devolverlos a Panamá y no permitirle su camino hacia los Estados Unidos.
Los migrantes de países como Nepal, Somalia y Malí se mantienen varados en la frontera entre estos dos países, luego de que Panamá creó un frente policial en el área de Migración y Costa Rica procediera hacer lo mismo, quedando los migrantes en un cerco policial.
La Policía de Costa Rica dijo que no permitirá su entrada y que Panamá debe responder porque fue por este país donde pasaron. Los migrantes están totalmente indocumentados.
Entre estos migrantes africanos hay mujeres, hombres y niños quienes únicamente han dicho se les permita continuar su paso.