Una madre salvó a sus tres hijos de un incendio arrojándolos por la ventana de un edificio.
Ellos estaban atrapados en una habitación en el cuarto piso del inmueble, en Pyeongtaek, Corea del Sur.
El sargento Daniel Raimondo, junto a vecinos y curiosos, prepararon una manta para apañar a los niños.
Al final ella también saltó y todos resultaron ilesos.