Como culpables, fueron declarados Jorge Abadía y Rubén Suira, por el hurto de reses en una finca en Llano de Piedra de Macaracas, considerado el más grande de los últimos años en la provincia de Los Santos.
A estas personas, en un juicio oral realizado durante dos días en el Palacio de Justicia del Cuarto Distrito Judicial, los condenaron por cuatro reses, pero la cifra final presuntamente es de más de 100 reses de ganado lechero valorado en unos 200 mil dólares aproximadamente.
Parte de las cuatros reses en mención fueron negociadas en una fiesta de Laso en Llano Piedra de Macaracas y fueron transportadas a una finca en Las Cruces de Los Santos, para sus respectivos compradores.
En el juicio se logró conocer, que Suira era el capataz de la finca de la víctima, oriundo de la región de Chiriquí, quien nunca quiso que se le hiciera un contrato de trabajo, pero el hecho se debía a que él, en conjunto con el padre y el hermano enfrentaban un caso de hurto pecuario en Chiriquí de 80 reses.
Este capataz pagó unos seis meses en la cárcel en Chiriquí, pero el hermano se declaró culpable y es entonces cuando se traslada a la provincia de Los Santos y luego de cuatro meses de trabajar, se inicia la pérdida de reses, que se desconocen cuando inició, porque todas fueron poco a poco, hasta que el 6 de julio del 2015, los propietarios se percatan del hecho e interponen la denuncia.
La sentencia de cuántos años deberán pagar estas personas, se espera que se lleve a cabo en los próximos días por parte de la Corte Suprema de Justicia.